En un mercado donde las condiciones de financiación se vuelven más complejas y la competencia se intensifica, ofrecer la solución adecuada exige creatividad, flexibilidad y asociaciones sólidas. Durante más de una década, la colaboración entre Haulotte y DLL se ha construido sobre esta ambición compartida, evolucionando junto a las expectativas de los clientes y los desafíos del mercado. Entonces, ¿cómo sigue adaptándose esta asociación en la actualidad?
Como continuación de su artículo de blog de 2020, Christophe Debatisse (Haulotte) y Britta McSparen, Vicepresidenta de Estrategia Financiera Global para OEM y Distribuidores en DLL, comparten cómo ha evolucionado su asociación y cómo sigue aportando valor a través de la flexibilidad, la experiencia y la innovación.
Una asociación global diseñada para las necesidades del cliente
A diferencia de los bancos tradicionales, DLL evalúa tanto al cliente como el activo al analizar una operación. «Tenemos un sólido conocimiento de los activos y una profunda comprensión de la dinámica del mercado gracias a los fabricantes con los que trabajamos», comparte Britta McSparen. Esta combinación de experiencia técnica y visión del mercado permite a ambos socios diseñar soluciones que van mucho más allá de la financiación estándar.
Adaptación a los diversos mercados y expectativas de los clientes
Un cambio en el mercado: de las tasas a las soluciones integrales
Este cambio ha obligado a los proveedores de financiación a replantearse su enfoque y a ofrecer propuestas más integradas y de mayor valor añadido.
La creatividad como diferenciador clave
Aquí es donde la experiencia de DLL desempeña un papel central. Como explica Britta McSparen: «Los clientes esperan respuestas rápidas, por lo que debemos ser capaces de adaptarnos con agilidad. En realidad, se trata de combinar nuestra experiencia, entender al cliente y trabajar en estrecha colaboración con Haulotte para elaborar la oferta adecuada. Ahí es exactamente donde radica la fuerza de nuestra asociación: diseñamos juntos soluciones que se ajustan realmente a las necesidades del cliente».
Una relación basada en la confianza y la colaboración
Christophe Debatisse concluye: «Con DLL, no nos limitamos a decir "no" y dar el tema por cerrado; debatimos cómo podemos estructurar la operación y cuáles serían las condiciones, y encontramos la manera de viabilizarlas. Esa es la calidad de asociación que marcará la diferencia a la hora de ofrecer las mejores soluciones a nuestros clientes».